Hoy es miercoles 24 de abril de 2019 y son las 21:01 hs. ULTIMOS TITULOS: Quién es el nuevo presidente de Corteva para la región Cono Sur / La llamativa foto de Elisa Carrió tras las críticas por sus dichos sobre De la Sota / Premios Martín Fierro 2019: Susana Giménez, Mirtha Legrand y Marcelo Tinelli confirmaron su presencia / Otro paso para llegar con la harina de soja a China / San Isidro: lanzan una aplicación que unifica todos los llamados de emergencias / Inundaciones en Chaco: "De la soja solo pudieron salvarse algunos lotes" / Puerta a puerta: la odisea en la Aduana por un chocolate que se volvió viral / Marco Lavagna: su plan para enfrentar a Larreta, sus aliados massistas y el factor Lousteau / Tras la suba de hoy, el dólar amenaza con impulsar la inflación en abril y mayo / Marcela Tinayre sobre Jorge Rial: "No sabía que era vengativo" / Bolsonaro visitará la Argentina el 6 de junio / Por un nuevo desplome en las importaciones, en marzo hubo superávit comercial / Una familia porteña necesitó $10.248 más que en marzo del año pasado para no ser pobre / La Suprema Corte bonaerense reclamó más fondos al gobierno de Vidal / José Alperovich, sobre su comentario machista: "No sé qué molestó pero pido disculpas" / Control de precios en 1950: "No es para el mal de ninguno sino para el bien de todos" / Diversidad. El desafío de las empresas de ser un reflejo de la sociedad / Alfredo Casero opinó sobre el libro de Cristina Kirchner y el exabrupto de Elisa Carrió / Los 10 mejores momentos de las películas de Marvel / Fariña rechazó que su declaración haya sido guionada, como dijo su exabogada /
17 de junio de 2015
El cambio justo
Recorriendo las autopistas asoma, sobre el parque automotor, enorme cartel con el rostro de Sergio Massa expresando el cambio justo. El macrismo habla, razona y expresa por cuanto micrófono que atrapa que viene por el cambio. Nunca explican que clase de cambio.

Diferentes corrientes opositoras ensucian paredes con “Juntos por el cambio” o “cambiemos Buenos Aires” y así diferentes calificativos que se suman a este concepto automotor.
El oficialismo opta, por el contrario, por el continuismo. Pero además, expresa su indignación ante la mentira. Los medios coinciden en algo. Ellos son los autores ideológicos de la revolución de la mentira muy de moda en estos tiempos.
El vecino, el habitante, el estudiante, el obrero y el ama de casa se ve desbordado por tanto discurso que apela con cierta rapidez al descreimiento. El ciudadano piensa en voz alta y dice “estoy toda una vida para creer pero hace falta un minuto, un hecho, un acto para no confiar jamás nunca”.
Hoy el sistema se lanza a la arena política para convencer a sus futuros votantes con estos conceptos que consultoras liberales arman en función de jingles posmodernos. Pero por ahí no pasa la historia. El camino es la verdad, lo que no se sabe cuál es la parada exacta en este tránsito a la confianza.
Aristóteles , dijo alguna vez, no basta decir sólo la verdad, más conviene mostrar las causas de las falsedades. En el mejor sentido del filósofo griego si el oficialismo apela a esta idea el dueño de Clarín estaría en serios problemas.
Claro que uno debe entender que la verdad triunfa por sí misma, mientras que la mentira necesita complicidad. Ahí está el punto donde política llega y estaciona cual dársena portuaria. Habla de cambio, renovación, nuevo y siempre es lo mismo. Sólo difieren los protagonistas y el territorio.
Las elecciones las gana uno, el resto cae derrotado, sin embargo, pocos o casi nadie toma a la verdad como eje revolucionario. Los perdedores transfieren la culpa a la economía positiva, el error del pueblo o el triunfo de la selección en semifinales de copa que no interesa a nadie. Nunca se detienen en la terminal de la autocrítica.
Cicerón supo decir que la verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio, mientras Manuel Vicent en esta misma idea agregó: “el que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla”.
Y sobre estos pensamientos el sistema político trata de eludirlos. Ellos creen en el “cambio justo”, “Cambiemos Buenos Aires” o “juntos por el cambio”. Creen en la mentira salpicada de astucia y una mano de frivolidad. A uno de ellos esta idea le sirve, el resto vuelve a su casa con la frente marchita.
Tomas Fuller nos recuerda que la astucia puede tener vestidos, pero la verdad le gusta ir desnuda. Nada tan cierto, porque la única verdad es la realidad.
Mientras tanto, en momentos en que la revolución de la mentira penetra día a día en cada territorio, debemos planear y tejer la contra revolución. Un acto de participación que nos incluya. El arma es la verdad, si es cierto, pero pensando que el pasado ha huido, lo que espera está ausente, pero el presente es suyo.



COMPARTIR:
Notas Relacionadas
OPINIÓN
Macri y Perón
Comentarios:

RadiosNet