Argentina convalida este pensamiento en la totalidad de su historia, salvo en los gobiernos de Juan Perón, Néstor Kirchner y Cristina Fernández. Para ello mucho tuvo que ver la educación, el clero y los medios de comunicación.
Si hay que ponerles nombre y apellido a lo citado en el párrafo anterior, podemos mencionar a Macri, Elisa Carrió, la Iglesia Católica, que difiere su discurso del Papa Francisco – y para muestra un botón, un cura en Avellaneda haciendo campaña para Mauricio- Clarín y la Nación. Ellos constituyen la usina del pensamiento antinacional.
En el Manual del Anti peronismo Ilustrado, Claudio Díaz afirma: “hay un pensamiento nacional y un anti pensamiento colonial. Es ocioso recordarlo en el siglo XXI, cuando ya se cubrieron bibliotecas enteras para descubrir por donde debe pasar nuestra búsqueda como pueblo. Pero el festival publicitario del liberalismo alcanzo tal magnitud y consenso, sobre todo en el espacio de las capas medias, que el universo del pensamiento construido por Scalabrini Ortiz, Jauretche, Hernández Arregui y el propio Perón debe ser explicitado nuevamente.
Desde Rivadavia a De la Rúa -continua Díaz- La Argentina “oficial”, acumula gobiernos, próceres y modelos de país que sobresalen en la historia por haber colocado las soluciones “nacionales” fuera del alcance de nuestras decisiones. Sin embargo, como verdaderos hongos continúan reproduciéndose los comunicadores que venden en el mercado el gran buzón fabricado en las metrópolis para uso de los colonizados, los capitales extranjeros son divinizados como factores básicos del desarrollo nacional, y por lo tanto acreedores de gratitud, se declama a favor de la humanidad universal, del desinterés progresista de las organizaciones del dinero que predican la libertad. Y se resalta la voluntad de las grandes potencias, que si en el pasado cometieron algún exceso, ahora, arrepentidas, están junto a nosotros para enmendarlos, pues el espíritu solidario predominara al fin”.
Para actualizar el pensamiento de Claudio Díaz, uno puedo ratificar sus dichos con Mauricio Macri prometiendo pobreza cero y sus asesores económicos que se aburren de declarar que la devaluación puede ser entre un 50 y un 100 por ciento. También podemos citar a los ganadores de comunas de Cambiemos. En Concepción de Tucumán ya enviaron 500 telegramas de despidos y en Quilmes, con su cocinero intendente se prevé un gran desaguace con ataque de moral incluido, eso sí, todavía el vecino Martiniano Molina debe 100 mil pesos en ABL. Pero de eso no se habla.
También el pensamiento antinacional tiene que ver con los comunicadores e historiadores. Si leemos a Mariano Grondona siempre llegaremos a la conclusión que los años felices nos gobernaba algún militar y si continuamos con Borges o Félix Luna, sabremos que el diablo es un referente del peronismo.
A fines del siglo pasado Clarín encargó a Félix Luna que escribiera el gran libro del siglo. Cuando se refiere a Argentina, cuenta Claudio Díaz en su Manual del anti peronismo ilustrado, señala con suma importancia dos periodos. La década del 45’ al 55’ y los siete años de la dictadura militar.
Cuenta Díaz “Aquel es un régimen de constante agresión, que cancela cada vez más las libertades públicas, con clausuras de diarios, persecución y expulsión de diputados opositores, detención de ciudadanos por tiempo indeterminado y sin intervención judicial, sistema electoral tramposo, y propaganda oficialista pesada y reiterativa”.

En cambio, “con el Proceso, le llama Proceso y no dictadura, se ha restablecido el orden. Es un gobierno fuerte con una política económica coherente dentro de un ambiente muy distinto al que reinaba durante el caótico periodo de Isabel Perón”.

Estos miserables comentarios propalaba Magneto con su cadete Félix Luna. Claro que el chico que leyó y le creyó hoy tiene una posición tomada y equivocada. Supone a Perón, Néstor y Cristina como los alfiles del rey del mal, Satán. Y los uniformados hoy casi llegando al poder con sus hijos dilectos Macri y Carrió, bellísimas personas.

El tema es que se chico no leyó en el trabajo de Luna como fue el golpe contra Perón, que hubo 380 muertos, 1200 heridos, que aviones con la frase “Cristo Vence” destrozaron un trolebús con escolares menores de 10 años. Ni les hablo de los fusilamientos de José León Suarez y minimizó los 30 mil desaparecidos. Sí habló del autoritarismo de Perón y de los males del peronismo.

Hoy estamos ante una idea similar. Cristina es la yegua, la Cámpora es Alí Babá y los 40 ladrones y en conjunto, gracias a este gobierno populista, arruinaron el país. Claro que la derecha nos viene a salvar con Macri y la devaluación. Un nuevo conjunto musical mezcla de los decadentes y Callejeros, que llegarán al poder para dejarnos en la calle con la decadente política neoliberal.

Si vale una frase que sintetice el pensamiento anti nacional, que ya dijimos que es el neoliberalismo, es Macri y su banda. Una mezcla de los gobiernos de Menem y De la Rúa con pinceladas de Videla, Viola y Galtieri.