Hoy es jueves 20 de septiembre de 2018 y son las 17:36 hs. ULTIMOS TITULOS: Qué cosas pagás sin saber cuando cargás nafta / Qué es la ?brecha de realidad? y cuáles son sus consecuencias / El desempleo subió casi un punto y llegó al 9,6% en el segundo trimestre / "Se les está yendo la gobernabilidad en este Presupuesto", gritó Graciela Camaño por la demora de Dujovne en Diputados / Día del Estudiante: ¿por qué se celebra el 21 de septiembre? / Cinco series de los Emmy para no perderse / Aprendizaje: cómo desarrollar las habilidades del futuro en el presente / Día de la Primavera: ¿por qué este año empieza el 22 de septiembre? / Nicolás Dujovne presenta el presupuesto en Diputados / Confirman el procesamiento de Julio De Vido y Andrea del Boca por "defraudación al Estado" / Patricia Courtois, la chef que ganó un prestigioso concurso y dice que cocinar le salvó la vida / ARA San Juan: diseñan una nueva área para ampliar la zona de búsqueda del submarino / Se cayó un puente en Tucumán y un camión quedó atrapado / Las posibilidades de Boca de reemplazar a Andrada en la Copa Libertadores: qué dice el reglamento / Falsos policías asaltaron a un cobrador en la Ruta 2 y le robaron $4.500.000 / Entre escáneres, perros y carpas de campaña comenzó el juicio a Los Monos / Embarazo adolescente: 19 mitos que hay que desterrar / Hernán Mondragón: quién era el fan de Xuxa al que adoraban los famosos / Precios de liquidación, el FMI y los bonos de Dujovne, claves de la baja del dólar / Capacitan a fuerzas de seguridad en prevención del terrorismo y el crimen organizado en la Triple Frontera /
19 de febrero de 2016
Transferencia de culpa - Por Kurt Wilkens
“Macri es igual a hambre”, reza un cartel debajo del andén ante la sorpresiva mirada del presidente, a bordo de uno de los vagones nuevos del recambio ferroviario que hizo el gobierno de Cristina Fernández.
Al lado de ese cartel, otro que dice “Resistir con aguante” y en el mismo sector un centenar de pobladores del partido de Esteban Echeverría que expresaron su reclamo en vivo y en directo en uno de los tantos actos oficiales del macrismo.

Mauricio ante su interlocutor solo responde, “los mandó Cristina” agregando “ya vendrá a pedir por favor”. El presidente quizás todavía no entendió donde está ubicado políticamente y menos parece conocer las reglas de juego de la política.
Debería saber en primer lugar que la gente no se arria, cuando expresa “los mando Cristina” y suponiendo que fuera así, el reclamo hubiera sido más organizado con más gente, bombos y banderas. Cuando se ven humanos dispersos y enojados se puede sospechar de muchas cosas menos de que fueron enviados por un líder político.
En principio Macri transfiere la culpa. Cree que el reclamo no es genuino y que es armado. Todavía no tiene idea que esa gente carece de empleo, y se la obliga a pagar impuestos caros y tarifas infernales. No toma en cuenta que el ciudadano que hace tres meses hacia un asado los domingos, pagaba impuestos razonables y concurría al trabajo en forma cotidiana ya no lo hace. Por lo menos, si forma parte de los últimos 65 mil despidos. Ya no lo incluye su país, ya le perdió el respeto al sistema político, a la democracia y la bandera es solo una tela de colores parecida a la camiseta de Racing.
Todo ese cambio sucedió en sesenta días y quien maneja los destinos del país llegó al sillón de Rivadavia para darle una impronta distinta al gobierno anterior, por lo menos eso prometió. Nunca dijo en campaña que sería un gobierno de empresarios con gustos empresariales, con persecución ideológica y falta de libertades públicas. Nunca dijo que el billete de Evita iba a dejar de existir, que los bustos K serian revoleados o que el militante K seria discriminado cual leproso en la edad media.
La Argentina de hoy tiene un solo responsable, para lo bueno y para lo malo, este es el presidente. Macri es el autor del humor social. Él se debe hacer cargo de la tristeza de la mitad de la población y del enojo de la otra mitad. La desocupación no estaba en planes de ningún candidato salvo en la mente de Techint o Clarín. Ni Stolbizer ni Scioli ni Rodríguez Saá pensaban en vender el Arsat ni hacer trizas el estado con las consecuencias lógicas que esto apareja. Ningún demócrata en su sano juicio daba vuelta un país como una media por el solo hecho de lograr la sonrisa del imperio, nadie por lo menos en los últimos treinta años.
Esta política conservadora puede pasar por la mente de alguien antidemocrático que recuerda con cariño la década infame. Macri no debe transferir la culpa. Debe hacerse responsable, de igual manera debe actuar ese radicalismo siempre aliado a los de facto, siempre en el lugar equivocado en tiempo y espacio. Y debe entender Mau que el cartel que lo sorprendió, ese de “Macri es igual a hambre” no es una queja sino parte de la realidad. Si no que explique cómo vive un jefe de familia con un sueldo bajo que perdió el 40 por ciento en los últimos dos meses más tarifas caras y precios desbordados. Puede explicarlo, o el razonamiento será la mentira. Ese discurso donde explican que se hicieron cargo de un país destruido. Ese país que hoy conducen tenía un 6 por ciento de desocupación y los ideólogos del círculo rojo pretenden llevarlo a la 25 por ciento, o sea un país pobre y servil por donde se lo mire.
La única verdad es la realidad por eso nada de gran transferencia de culpas, hacerse cargo de lo bueno y de lo malo aunque nadie se haya enterado de lo bueno de esta gestión.



COMPARTIR:
Notas Relacionadas
Comentarios:

RadiosNet