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5 de mayo de 2016
Investigan los alcances de la desatención que provoca el uso de teléfono celular - M. Mei
Un equipo de investigadores argentinos llevó adelante un estudio cuantitativo acerca de las distracciones que provoca el uso de estos dispositivos electrónicos y cómo afectan el diálogo cara a cara.

 Por Mariana Mei.

La irrupción de los teléfonos celulares en la vida cotidiana ha impactado en muchas de nuestras actividades, algunas positivamente y otras no tanto, como en el caso de las relaciones sociales. Tal es la irrupción en esta área que ya se ha creado un término para describir el fenómeno: phubbing, que surge de la unión de las palabras inglesas phone (teléfono) y snubbing (despreciar), y se utiliza para definir la actitud de una persona de ignorar su entorno por concentrarse en un dispositivo móvil (teléfono, tablet o notebook).

Para comprender mejor el fenómeno, un equipo de investigadores argentinos desarrolló un estudio cuantitativo para poder analizar las distracciones que provoca el uso de estos dispositivos electrónicos en la interacción cara a cara. Los resultados determinaron que la desatención ocasionada por el celular altera la percepción del relato y la apreciación de la otra persona en la comunicación.

Al respecto, el doctor en Ciencias de la Computación Diego Fernández Slezak, investigador del CONICET en el Laboratorio de Inteligencia Artificial Aplicada de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, admite: “El costo de esa desatención implica una alteración en cómo cada uno percibe la conversación y en cómo se aprecian entre sí los interlocutores de esa charla”.

El especialista explicó además cómo se realizó la investigación: “Los trabajos se llevan a cabo en las reuniones TEDX. Una de estas charlas derivó en la investigación, cuya la intención fue determinar cómo nos interrumpe el celular en una conversación cara a cara”. Y agregó: “El propósito fue generar una conversación cara a cara y que las distintas parejas que intervienen en el diálogo cumplan distintos roles. Se establecieron las siguientes nóminas: escucha con atención, escucha ocasional o distracción total al contestar los mensajes del celular con el fin de medir cómo afecta en la percepción de la comunicación”.

El investigador Diego Fernandez Slezak. Crédito: Exactas Comunicación.

Durante las jornadas científicas, tras conformar parejas entre individuos que no se conocían entre sí, a uno de ellos se le dio el rol de contador y al otro el de receptor. El primero, tenía como consigna contarle a su pareja una historia de cuatro minutos de la manera más atractiva posible. A los receptores se les daban, aleatoriamente, instrucciones diferentes.

“A algunos se les pedía que presten atención al contador durante todo el relato, a otros se les indicaba que se distraigan con su teléfono celular durante diferentes momentos de la historia (al principio, en el medio o al final), y a algunos otros se les pedía que dirijan su atención al celular a lo largo de todo el relato del contador”, relató Fernández Slezak.

Posteriormente, se les distribuyó un cuestionario a los contadores y otro diferente a los receptores para que valoren, en una escala de 1 a 10, distintos aspectos del proceso comunicativo que habían experimentado. Por ejemplo, a los contadores se les preguntó si creían que su historia era entretenida y emotiva y, también, se les pedía que valoren al receptor (cuán interesante, atractivo o divertido lo percibían) y cuánto sentían que su relato había sido bien narrado y resultado atrayente para el otro.

Por otro lado, el doctor Fernández Slezak se refirió a la esencia de las jornadas: “Ted es una comunidad mundial que hace tres años comenzó a trabajar en una sección nueva: TEDX experimentos”. Puntualmente, detalló que “había 700 parejas distrayéndose en algunos casos mucho y en otros poco. Tratamos de simplificar las situaciones para poder medirlas. En esta ocasión fueron parejas con instrucciones claras y sencillas. Encaramos investigaciones que representen cuestiones cotidianas que no se habían investigado”.

El estudio mostró que los efectos negativos que provoca la desatención son independientes de si dicha inatención se produce al principio, durante o al final del relato: “Lo que cuenta es el tiempo total de atención y no el momento en que ésta se interrumpe “, aseguró el especialista del CONICET.

Pero además de estos resultados, que corroboran que efectivamente el uso del teléfono celular afecta las relaciones humanas, otras investigaciones realizadas a nivel mundial señalan otros “impactos” negativos del uso de dispositivos móviles. Por ejemplo, mientras se camina conversando a través de un teléfono móvil se marcha más lento y se cambia de dirección de manera más frecuente. Todos estos efectos se vuelven más graves si la persona utiliza el celular al manejar.



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